lunes, 20 de abril de 2015

POR UNA SENECTUD LIBRE DE PREJUICIOS

Para nadie es ajeno que los estereotipos hacia las personas mayores siguen presentándose en la actualidad. Prejuicios y estigmas que nos hacen tener un visión negativa hacia ellos.

Como consecuencia de estos, los sujetos mayores intentan en muchas ocasiones comportarse de acuerdo con esas expectativas, mediante una adaptación a esas pautas de comportamiento marcadas por la sociedad, y con ello, dificultan su adaptación al proceso de envejecimiento, que es individual y que depende de una multiplicidad de aspectos personales y de condicionantes psicosociales, así como de las experiencias vitales previas.


Como ya mencionamos anteriormente la vejez considera tres criterios: social, biológico y psicológico (Fernández, R., 2003), los cuales significan cambios derivados del desgaste del organismo por el lapso del tiempo. De factores sociales a los que están sometidos y las funciones cognitivas que en reiteradas oportunidades presentan declives.


ESTEREOTIPOS MÁS COMUNES:

Muchos de estos pensamientos erróneos que tenemos acerca de los adultos mayores coinciden en relacionarlos con enfermedad, deterioro mental, problemas de memoria, inutilidad, discapacidad, infelicidad, inhibición de placer sexual, etc.


                                       Estereotipos marcados por la sociedad



Estudios sobre los efectos de la activación de los estereotipos de la vejez en personas mayores muestran que tanto los estímulos negativos como positivos pueden dar lugar a la mejora o al deterioro de funciones cognitivas y afectivas de los mismos:
  • La función cardiovascular  se ve afectada por estímulos negativos.
  • Los estereotipos negativos de la vejez pueden actuar como elementos directos de estrés en las personas mayores.
  • Hay estudios que han demostrado que las creencias religiosas, así como las específicas de una cultura pueden afectar al deseo de vivir de las personas mayores.
  • según Levy (2003), nos dice que las personas accedan a la vejez sin haber desarrollado los mecanismos de defensa que facilitan a otros grupos, socialmente estigmatizados, afrontar desde edades tempranas los estereotipos negativos que existen hacia ellos.
  • Este aspecto puede tener relación con estudios que han demostrado que las personas mayores tienden a sostener los estereotipos negativos hacia la vejez en mayor medida que las poblaciones de grupos más jóvenes.


    Siempre están presente las típicas frases para referirnos a los ancianos, tales como: ¡viejo es sinónimo de inutilidad, de ineficiencia  para el trabajo, ya vivieron lo suficiente y la sociedad debe ocuparse más por los niños que son el futuro del país!, que si bien es cierto, no deberíamos olvidar que el anciano también necesita de cuidado, atención médica, afecto, debemos darnos cuenta que sigue siendo un ser humano que quiere vivir tranquilo y de la mejor manera posible.

   Finalmente estos tabúes lo que hacen es subestimar el desempeño óptimo que los adultos mayores pueden realizar. Lo que nos lleva a reflexionar que debemos ser más tolerantes con ellos. Formemos una sociedad mucho más permisiva.



''Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos'' - Georg Christoph Lichtenberg













Referencias:
-          Fernández, R. (2003). ‘’La psicología de la vejez’’. Madrid: Biblioteca nueva.

-          Sánchez, C. (2004). ‘’ Estereotipos negativos hacia la vejez y su relación con variables sociodemográficas, psicosociales y psicológicas’’. Departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación. Tesis Doctoral. Málaga.

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