jueves, 2 de abril de 2015

DESARROLLO Y DECLIVE EN LA VEJEZ

En reiteradas oportunidades cuando hablamos de la vejez lo primero con lo que la relacionamos es con una etapa de la vida en la cual se presenta deterioro, involución, amnesia, pérdida de las capacidades cognitivas que no le permitan el desenvolvimiento óptimo de las actividades rutinarias. En conclusión, pensamos que en esta etapa de la vida, empieza el declive.

Si bien es cierto, desde una visión psicológica el desarrollo humano dura mientras se sigue produciendo la interrelación entre el organismo biológico y el contexto sociocultural. Pero desde luego, se encuentran factores psicológicos que experimentan ganancias y otros que experimentan pérdidas a todo lo largo de la vida (Fernández, Moya, Iñuguez y Zamarrón, 1999).


       Estimación de ganancias y pérdidas en  características psicológicas
 a lo largo del ciclo de vida

                                                                                                 Fuente: Heckhausen, J. y Schulz, R. (1993)


¿Cuáles son las funciones cognitivas y afectivas que cambian durante el proceso de envejecimiento y cuáles permanecen constantes ?


Cabe resaltar que no todas las personas llegan a esta etapa de la misma manera; es decir, esto no sólo dependerá de su estado de organismo en su sentido biológico, sino también de la historia de aprendizaje por la cual atravesado y las circunstancias que le ha tocado vivir. Definitivamente una de las características más relevantes del proceso de envejecimiento es la gran variabilidad que existe entre los distintos procesos, funciones psicológicas así como entre los comportamientos difieren entre los distintos individuos.



Referencias:

-  -  Fernández- Ballesteros, R., Moya, R., Iñuguez, J. y Zamarrón, M. (1999). ‘’Qué es la psicología de la vejez’’. Madrid: Biblioteca Nueva. 


domingo, 29 de marzo de 2015

VEJEZ FELIZ

Desde la antigüedad han existido percepciones negativas acerca de la vejez, como por ejemplo Platón definía y relacionaba a la vejez con pérdida, enfermedad y deterioro, en la actualidad siguen existiendo esos estereotipos. Muchas veces es esto lo que nos hace actuar de manera negativa hacia los adultos mayores, porque tenemos la falsa idea de que viejo es igual a cascarrabias, desdichado, triste, infeliz, mezquino, egoísta, entre otros apelativos que usamos para referirnos a ellos.

Si bien es cierto, la vejez trae consigo muchos factores que conllevan problemas como la jubilación, la pérdida de algún ser querido, en ocasiones discapacidad y dependencia, entre otros conflictos inevitables, ante esto es lógico y aceptable pensar que traerá sentimientos negativos en el adulto mayor como depresión, soledad, ira y sufrimiento.


Sin embargo, esto no quiere decir que la felicidad disminuya o se elimine con el paso de los años, o que las personas mayores no cuenten con la capacidad de sentirse contentos y satisfechos en comparación con los más jóvenes. Por el contrario existen muchos estudios realizados que indican que la edad no tiene relación con la felicidad y que por encima de este factor se encuentra el estado civil, el nivel socio-económico, entre otros.

 Porcentaje de personas que expresan su nivel de ''Felicidad'' según su edad

                                                                                   Mroczek y Kolarz,1998

Los estudios realizados sobre felicidad y vejez indican básicamente tres factores:




Finalmente, podemos reflexionar acerca de estas creencias erróneas que tenemos de los adultos mayores y podemos concluir que: La felicidad no es cuestión de edad sino de actitud.




Referencias: 

Fernández, R. (2003). ‘’La psicología de la vejez’’. Madrid: Biblioteca nueva.