jueves, 16 de abril de 2015

VEJEZ NO ES SINÓNIMO DE SOLEDAD

Muchos son los conflictos por los que un adulto mayor pasa, como por ejemplo: los cambios biológicos, sociales  y psicológicos. Pero un tema de gran importancia es como afecta la soledad en la persona mayor y cómo es que este tema puede ser abordado de una manera eficaz.
Muchas personas enfrentan estos nuevos cambios con sus familiares o personas más cercanas, pero también existe un gran porcentaje de adultos mayores que enfrentan esta realidad solos.


Según Weiss citado por Muñoz (2002), distingue dos formas de soledad:


                                          Formas de Soledad según Weiss (1987)




En lo que respecta a pérdidas afectivas y emocionales como una pareja o algún amigo, la soledad está mediatizada por el funcionamiento cognitivo de cada individuo. Puesto que todo indica que cuando afloran los pensamientos negativos sobre el futuro, el sentimiento de soledad aparece con más fuerza y persistencia.


Factores de riesgo

Muchos estudios nos muestran que las personas mayores más predispuestas a contraer este sentimiento de soledad son:
-       La situación familiar es una variable que tiene una alta correlación con el sentimiento de soledad, siendo este más frecuente las mujeres.
-       La viudez es otro factor, mientras que la satisfacción conyugal  amortiza este negativo sentimiento.
-       La incapacidad de realizar actividades que demanden independencia.

Imagen extraída de Google

Intervenciones en la prevención de soledad

Imagen extraída de Google
Si bien es cierto los factores de riesgo anteriormente mencionados provocan la aparición de este sentimiento, otras veces el estilo cognitivo de las personas suele ser también un desencadenante notorio.
Por lo tanto, la intervención preventiva sobre estas variables puede tener un impacto positivo para que la persona no se sienta sola.

  •        Una buena opción es la formación de grupos terapéuticos con personas viudas o que hayan perdido a un ser querido con el objetivo de que analicen su situación y posibilidad que tienen de formar nuevas relaciones. Estas reuniones les permitirá a los participantes poder expresar sus sentimientos de inconformidad. Y al encontrarse con personas que al igual que ellos han pasado por lo mismo y han logrado superarse, definitivamente el contacto con estas ayudará a que puedan crear estrategias de cambio.
  •        Otra opción es cambiar los pensamientos negativos que le impiden establecer relaciones sociales. Para ellos esta intervención psicoterapéutica ayudará a modificar este tipo de pensamientos donde permitirá a la persona a que pueda interactuar con los demás.
  •        El desarrollo de programas que permitan tener visitas domiciliarias a estas personas que estén en situaciones de riesgo, potenciar los contactos telefónicos para una mejor eficacia ante este problema. Y sobre todo mejorar las redes sociales para que no se sientan aislados.

Podemos concluir resaltando el papel importante que debe tener el anciano en la sociedad, muchas veces la exclusión y la indiferencia de los demás es lo que afecta al adulto mayor. La vejez no tiene porque ser sinónimo de soledad, hay muchas intervenciones que pueden acabar con este sentimiento tan desagradable.



Referencias:

-       Muñoz, J. (2002). ‘’Psicología del envejecimiento’’. Madrid: Pirámide.

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